Corría por un campo de margaritas persiguiendo a la mariposa más hermosa del mundo. Volaba y volaba, cantaba y cantaba, soñaba y soñaba, vivía y vivía.
Ahora se despertó y ya no sabe quien es, no tiene idea de que hace ahí pero ni si quiera sabe donde está. Ahora se ve al espejo y no se reconoce, no reconoce su voz ni sus manos ni su cabellos ni su propia alma.
Yo sabía que puedes olvidarte de tí y quien eres, pero olvidar tu alma, eso si que no.
Tienes que dormir todo el día, estas pastillas te ayudarán. Ellas ayudan a las niñas que se han olvidado quien son, porque ellas te ayudan a recordar.
Yo soy tu amigo pero no me recuerdas, tómalas, hazlo, te sentirás mejor, mucho mejor, sí, tienes que hacerlo, te devolverá el ama.
Ahora está mareada y ve todo en blanco y negro. Escucha risas que suenan malévolas y son malévolas.
Le robaron sus recuerdos junto con algo más, algo que no regresa jamás. Le robaron eso que a todas algún día se nos va. Y ahora que perdió su alma ya no le importa porque no lo recuerda.
Pero ya no se ha vuelto a despertar en su campo de margaritas ahora lo hace en un edificio avandonado. Le ha crecido el vientre y no sabe porque, su alma no sabe porque.
Su amigo el de las pastillas nunca más volvió y ella se pregunta si esto es un sueño o es real. De pronto recuerda cuando le pedía de esas pastillas, recuerda como él se las daba, recuerda su nombre y lo que pasó.
Las contracciones le llegan y en el suelo cae vencida por el dolor. Ha pujado mucho y ahora dos llantos se oyen, sumando el de ella tres.
Ahora recuerda porque se fue de su campo de margaritas, porque encontro un lobo que la tentó y le dió de las pastillitas. Las pastillitas eran malas, ellas eran las que se reían así.
No pudo decir adiós a sus padres porque huyó. Después de tantas pastillas su conciencia se fue, por eso ya no la tenía, por eso había avandonado el campo. Ella lo había decidido.
Ahora estaba sola en el edificio avandonado desangrandose lentamente mientras dos cuerpecitos idénticos lloran.
Nunca nadie más volvió.
Luego de 15 días la polocía la hayó. Un año buscándola desde que se fue y le han encontrado, aunque tarde pero lo han hecho. Después de todo ellos no la avandonaron aunque sinceramente hubiese sido mejor a llevarse tan fea impresión.
Su hija muerta en estado de putrefacción, sumado dos pequeños bebés sin culpa y escondido tras una columna un hombre. Después de eso desapareció.

No hay comentarios:
Publicar un comentario