No vengo aquí a ofrecer consejos de autoayuda, eso no sirve y no está dentro de mi filosofía. Solo vengo a contarte mi experiencia.
Hace poco acabo de pasar una de mis crisis existenciales, las cuales sobrevienen una o dos veces al año, gracias a mi condición de paciente psiquiátrico. Puesto que cuento con basta experiencia en el campo puedo decir a continuación:
1. Sentimos que vamos a morir, pero no hay que olvidar que NO lo vamos a hacer. Está bien sentirlo y dejar que siga el proceso de síntomas depresivos; pero hay que tener siempre en cuenta que es un período que va a pasar eventualmente. Con esa mentalidad te aseguro que vas a poder salir adelante, y te ayudará a ser fuerte ante eventos en los que te puedas llegar a hacer daño.
2. No des explicaciones a nadie, concéntrate en ti. Lamentablemente eres ese tipo de persona, y necesitas apoyo de los demás, especialmente la familia. No los alejes, solo explícales cuando necesites tu tiempo y tu espacio para superar la crisis; pero vuelve a ellos. Y si no está la familia busca un amigo, de los pocos que seguramente tienes, el más cercano y apóyate en él.
3. Dedícate a actividades nuevas que llamen tu atención, y conoce gente nueva. Escucha sus historias, esto te ayudará a relajarte. Sal de la rutina, inscríbete en un curso de artesanías o algo por el estilo, tómate unas vacaciones sanadoras. Vuélcate en el deporte cuando sientas algo de energía, sal en bicicleta y recorre paisajes nuevos, camina por montañas. Nada mucho, en piscinas, ríos, lo que encuentres.
4. Siéntate a definir tus prioridades y poco a poco vuelve a recuperar tu norte, para que retomes el camino.
5. Se consiente de que volveremos a atravesar este bosque brumoso en algún instante y que es mejor estar mentalmente preparado para esto, sin perder ese pensamiento positivo de que no nos volverá a pasar en un laaaaaargo tiempo.
Es lo que te puedo recomendar en base a mi experiencia personal haciendo frente a la bipolaridad por más de 10 años. Ahora que he crecido y madurado he aprendido a manejarlo de mejor manera y a lo largo del camino me he ido dando cuenta de como podemos ir superando cada vez cada crisis o recaída.
Y por último y más importante: TOMA TODAS TUS MEDICACIONES AL DÍA, NO TE LAS SALTES. NO IMPORTA SI DUERMES COMO PEREZOSO O KOALA, NECESITAS DESCANSAR HASTA QUE LAS AGUAS SE CALMEN. TÓMATELO CON LA MAYOR CALMA QUE PUEDAS HALLAR DENTRO DE ESE CAOS.
Recuerda que siempre vamos a depender de alguien más aunque sea por un instante, así que rodéate de buenos amigos y valora a tu familia.
Actualmente estoy variando de estado de ánimo durante el transcurso del día. Aproveché este momento en que me siento triunfal para contarles esto, espero le sirva a alguien como el consejo de un amigo.
miércoles, 21 de diciembre de 2016
jueves, 11 de febrero de 2016
Just breathe...
Es ese miedo a volar lo que te impide tantas cosas. Adaptarse a realidades es mi fuerte pero tú simplemente fuiste mi reto más grande. Me rindo.
lunes, 28 de enero de 2013
martes, 10 de julio de 2012
Pretendo
Una opresión en el pecho es lo que sentía Martina cada vez que pensaba en él. Y lo que sentía él cada vez que pensaba en Martina era el viento correr por su cara y levantarle un mechón de cabello castaño que poco a poco repasaba con sus delicados dedos.
Y lo que yo siento cuando pienso en ellos es que estoy pretendiendo una vida cuando tan solo tuve una muerte.
Y lo que yo siento cuando pienso en ellos es que estoy pretendiendo una vida cuando tan solo tuve una muerte.
Nostalgias
Me he quedado presa en el camino. Creo que tal vez será para siempre y me perderé a cada minuto un poco más.
Para ser sincera si los he extrañado pero casi había olvidado la calidez de tenerlos a mi lado o tan solo oir sus estridentes voces clamando problemas existenciales típicos del paso de la adolescencia a la adultez.
Es por eso que había decidido perderme, pero ahora que los vuelvo a ver quisiera poder abrazarlos otra vez. Especialmente a ti que fuiste una parte muy importante en mi vida.
No todo lo que logramos necesariamente es lo que nos convierte en personas felices y también hay muchas cosas que te brindan felicidad a medias y no puedes hallar la otra parte que complementa. En realidad nunca van a ser compatibles.
Entonces te encuentras con las decisiones difíciles. Debes elegir. De todos modos siempre te faltará alguna de las dos partes porque te has dado cuenta que debes terminar tus días justo como los comenzaste.
Espero algún día poder tener el valor que me hace falta para decirles cuanto los quiero y me hacen falta. Solo espero que para ese entonces no se hayan olvidado de mi.
Que tengan mucha dicha en su vida mis queridos amigos.
Para ser sincera si los he extrañado pero casi había olvidado la calidez de tenerlos a mi lado o tan solo oir sus estridentes voces clamando problemas existenciales típicos del paso de la adolescencia a la adultez.
Es por eso que había decidido perderme, pero ahora que los vuelvo a ver quisiera poder abrazarlos otra vez. Especialmente a ti que fuiste una parte muy importante en mi vida.
No todo lo que logramos necesariamente es lo que nos convierte en personas felices y también hay muchas cosas que te brindan felicidad a medias y no puedes hallar la otra parte que complementa. En realidad nunca van a ser compatibles.
Entonces te encuentras con las decisiones difíciles. Debes elegir. De todos modos siempre te faltará alguna de las dos partes porque te has dado cuenta que debes terminar tus días justo como los comenzaste.
Espero algún día poder tener el valor que me hace falta para decirles cuanto los quiero y me hacen falta. Solo espero que para ese entonces no se hayan olvidado de mi.
Que tengan mucha dicha en su vida mis queridos amigos.
jueves, 29 de abril de 2010
Sonatina-Rubén Darío
Rubén Darío
La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro;
y en un vaso olvidada se desmaya una flor.
El jardín puebla el triunfo de los pavos-reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y, vestido de rojo, piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
¿Piensa acaso en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las Islas de las Rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?
¡Ay! La pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar,
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo,
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.
Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte;
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.
¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real,
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.
¡Oh quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está pálida)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe
(La princesa está pálida. La princesa está triste)
más brillante que el alba, más hermoso que abril!
-¡Calla, calla, princesa -dice el hada madrina-,
en caballo con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con su beso de amor!
La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro;
y en un vaso olvidada se desmaya una flor.
El jardín puebla el triunfo de los pavos-reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y, vestido de rojo, piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
¿Piensa acaso en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las Islas de las Rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?
¡Ay! La pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar,
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo,
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.
Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte;
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.
¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real,
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.
¡Oh quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está pálida)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe
(La princesa está pálida. La princesa está triste)
más brillante que el alba, más hermoso que abril!
-¡Calla, calla, princesa -dice el hada madrina-,
en caballo con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con su beso de amor!
martes, 20 de abril de 2010
Smile
La tristeza me está matando. Veo caer las hojas marchitas de los árboles y siento que es un pedazo de mi alma que desciende lentamente entre corrientes inciertas de aire.
La respiración es lenta y débil, el pecho me oprime y mi cabeza vuela perdida en pensamientos sin importancia como tratando de escapar de la realidad inevitable.
Voy caminando por el parque más cercano a mi casa. Veo pasar los carros por la avenida y me pregunto a donde irán con cierta prisa, cuales serán sus planes y cosas como esas. Veo a los vendedores ambulantes que aprovechan los semáforos para hacerse notar; uno de ellos vende rosas, quisiera que alguien me regalase una rosa ahora y me diese un abrazo fuerte...
Sigo caminando y me topo con distintos personajes, los miro detenidamente y trato de adivinar sus pensamientos con la vaga esperanza de encontrar un complemento a mi ser inseguro.
Voy de regreso porque está oscureciendo, me duele más el pecho. Llego a casa, subo a mi habitación, agarro un dulce y lo degusto despacio sintiendo aquel placer infinito que causa la azúcar sobre las papilas gustativas. Me resigno a esta situación y me tiro en la cama. Al parecer me he quedado dormida y sueño que soy feliz.
No quiero despertar porque presiento que lloraría de nostalgia.
La medicina más escasa y la más insuficiente es la de remediar la mente... Silvio Rodríguez
sábado, 17 de abril de 2010
Mi terapeuta dice que coma croquetas para perro...
Una rápida mira hacia mi vida me dice que han pasado 17 años desperdiciados vanos y estúpidos en los que la humanidad ha tenido que cargársela conmigo y yo con ella. En fin creo que a todos nos pasa que nos llega este sentimiento, nostalgia tal vez, en el que sentimos que no hemos hecho nada de nada que no servimos para nada y que nunca haremos nada interesante. ¿Me pregunto si esto también le pasa a Shakira o a Bush o solo a los viles mortales como nosotros los bloggeros que andamos por aquí merodeando y matando nuestras penas en un par de cargadas y sencillas palabras? Ahora, después de verlo así tan filosófica y estúpidamente, me doy cuenta de que no he desperdiciado tanto mi vida como creo.
Hace rato estaba en la peatonal de mi apartamento jugando con mi perro, y lo veía perseguir a una hoja seca. Que gracia mi perro es un estúpido, creo que he tenido muchos perros pero este ha sido el más encantador de todos. Ahí está, esa es una buena razón para decir que no he desperdiciado mis apenas 17 años.
Ahora me siento viva y todo eso, mi perro es mi mesías...
Así que para todas las personas que estén por ahí perdidas por el mundo por favor compren un perro y háganle un favor al mundo.
Adiós me voy a comer una croqueta para perros =S
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