sábado, 28 de noviembre de 2009

Mi mar

Nunca nadie me dijo que portarse mal traía consecuencias.

Estoy cansada de buscar lo imposible en los corazones ajenos. Estoy harta de tantas mentiras a mi alrededor. Estoy al borde de explotar, soy una bomba a punto de activarse y una vez empezado el conteo nadie podrá desconectarme.

La gente es tan idiota que no se da cuenta de las idioteces que dice. Los estruendosos estallidos dentro de mi mente me dicen que llegó el momento. Me miro al espejo, acomodo mi cabello y salgo. Doy cinco pasos fuera de mi pórtico y te veo llegar. No se que haces ahí parado, creí haberte dicho que te mueras, ¡¿Acaso no me oíste?! Creo que ahora te odio. No te me acerques que me das asco vil gusano inmundo, criatura abominable.

La noche penetra en mis pupilas y huyo. Me lanzo a correr desaforada por la avenida mientras tú me persigues. Corro lo más rápido posible pero tu maldita concepción de hombre hace que me alcances. Me tiro a llorar y llorar, ¿Por qué me haces llorar? ¿Por qué soy tan estúpida al llorar por ti?

Sigo mi camino sin rumbo hasta llegar a un parque en el que nunca había estado. Me quedo dormida ahí en medio del frío, la obscuridad y el miedo. Me refugio en mis miedos.

En la mañana corro hacia casa. Llego exhausta y tú estás allí. No te das por vencido...
Ya no quiero jugar al gato y el ratón así que te digo adiós. Cojo mis cosas y me voy. Voy al terminal y me subo en bus. Horas después me bajo en un pueblo que da a la playa. Busco un hostal donde pasar el día mientras pienso que hacer con mi vida.

He dejado todo por tu culpa, por tu molesta presencia. No pretendo regresar si sigues insistiendo y manipulando a mi familia para que me hagan volver.

Me acuesto en la hamaca del balcón. Mis últimos 50 dólares se fueron en los tres días que me hospedé. Ahora me encuentro en una playa desierta con mi mochila al hombro y una botella de agua por terminarse. El sol quema demasiado y desfallezco sobre la arena. Miro al mar, salvaje e indomable como solo él puede ser.

Pienso en mis últimos años de vida hasta hace poco cuando huí de casa. En mi mente se dibuja tu rostro. Te extraño pero más te odio por usarme con un pañuelo sucio. Cierro los ojos mientras una lágrima cae. Me pongo bien mi mochila y camino mar adentro.

Ya no puedo respirar. Dejo en blanco mi mente y siento que estoy preparada para morir. Solo esperaré...

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Quiero morir para vivir

Son muchas, son grandes, son malas, me quieren comer. Corro pero me alcanzan. Me muerden, no duele. La sangre corre y me tienen presa. Tienen mi cuerpo, ahora esta negro. Me invadieron. Se meten por mis oídos y van hasta mi cerebro. Hasta mi corazón. Me matan. He muerto.

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Despierto otra vez. Tiemblo. Me paro y caigo de rodillas. Me duele la cabeza. Cierro los ojos y las veo. Se meten a mi corazón pero no le hacen daño. Ahora mi corazón es de piedra. Los sentimientos se fueron. Los demás son marionetas a las que manejo cuando se me antoja. Morí y volvía a nacer. Ahora no existe el amor. Solo tú puedes manejarme a mí, eres el único ser más poderoso que yo. No hay amor pero hay cariño, cariño que no penetra nuestros corazones. Solo somos tu y yo. El resto no existe, todo es perfecto y natural. Todo es perfecto y abstracto, solo tu y yo lo percibimos. Es nuestro mundo perfecto.

Cucarachas de alcantarilla que me carcomieron el alma no saben lo que han hecho. Han creado un monstruo. Ahora las aplastaré como ratas inmundas y repulsivas. Los veré morir poco a poco así como moría yo.


=( =(
Aún me tiemblan las manos. Ya no soporto tu alma rondando mi estancia. Quiero a mi verdadero ser. Quiero que sea perfecto y lo será. Entre el mármol más hermoso y el acero más grotesco viviremos tu y yo. Y él tendrá el mármol y el acero en su mente. Será más que nosotros pero también sufrirá más que nosotros.


Todo es perfecto. Te quiero y me quieres. Lo tenemos todo, una linda casa, un lindo auto. La familia perfecta, todos nos envidiarán. Pero jamás habrá amor porque tu corazón al igual que el mio en piedra se transformó. Tú al igual que yo moriste y despertaste. Te encontré y tú me encontraste. Te estuve buscando porque sin ti no podría dominar a todos y tu me buscabas porque no podías ver nada hermoso, lo haces a través de mis ojos y yo uso tu boca. Pero el será mejor porque tendrá mis ojos para apreciar la belleza y tu boca para mover las montañas con una orden. Pero él también sufrirá y es posible que muera y vuelva a vivir pero en vez de transformase en piedra él volverá a ser humano y seré feliz no se tú pero yo si...

No demos más vueltas que estoy mareada. Quiero dormir, quiero morirme por un tiempo y volver a vivir.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Muerte en medio de la patetica vida

Otra vez tengo que tomar las estúpidas pastillas, me secan la boca. Todo da vueltas a mi y se mueve, me tiemblan las manos y me explota la cabeza. Cada día es una tortura, una pesadilla y quiero gritar. Grito en silencio y el silencio me grita al oído como un zumbido de abeja. Veo luces, no se si son ciertas pero me agradan. Sentada en la ventana viendo hacia el cerro y las luces de sus casitas. Todo se ve claro y pacífico, hermoso a la vista del buen observador. Me retiro a mi cuarto me tomo la pastilla para dormir y vuelo hasta que haga efecto. No dura mucho. Otro día, el colegio. Estoy harta de verle la cara a esos estúpidos (no todos). Tengo fiebre buh, es malo estar mal... Creo que mi tortuga se murió, bueno creo. Quiero salir de esta alcatraz pero no puedo porque soy yo. Me siento ajena a todo, las cosas cambiaron desde hace unos días. Nada es lo mismo, yo no soy la misma.
Me ha costado mucho escribir porque me tiemblan las manos y no las puedo controlar bien.