martes, 20 de abril de 2010

Smile

La tristeza me está matando. Veo caer las hojas marchitas de los árboles y siento que es un pedazo de mi alma que desciende lentamente entre corrientes inciertas de aire.
La respiración es lenta y débil, el pecho me oprime y mi cabeza vuela perdida en pensamientos sin importancia como tratando de escapar de la realidad inevitable.
Voy caminando por el parque más cercano a mi casa. Veo pasar los carros por la avenida y me pregunto a donde irán con cierta prisa, cuales serán sus planes y cosas como esas. Veo a los vendedores ambulantes que aprovechan los semáforos para hacerse notar; uno de ellos vende rosas, quisiera que alguien me regalase una rosa ahora y me diese un abrazo fuerte...
Sigo caminando y me topo con distintos personajes, los miro detenidamente y trato de adivinar sus pensamientos con la vaga esperanza de encontrar un complemento a mi ser inseguro.
Voy de regreso porque está oscureciendo, me duele más el pecho. Llego a casa, subo a mi habitación, agarro un dulce y lo degusto despacio sintiendo aquel placer infinito que causa la azúcar sobre las papilas gustativas. Me resigno a esta situación y me tiro en la cama. Al parecer me he quedado dormida y sueño que soy feliz.
No quiero despertar porque presiento que lloraría de nostalgia.

La medicina más escasa y la más insuficiente es la de remediar la mente... Silvio Rodríguez

sábado, 17 de abril de 2010

Mi terapeuta dice que coma croquetas para perro...

Una rápida mira hacia mi vida me dice que han pasado 17 años desperdiciados vanos y estúpidos en los que la humanidad ha tenido que cargársela conmigo y yo con ella. En fin creo que a todos nos pasa que nos llega este sentimiento, nostalgia tal vez, en el que sentimos que no hemos hecho nada de nada que no servimos para nada y que nunca haremos nada interesante. ¿Me pregunto si esto también le pasa a Shakira o a Bush o solo a los viles mortales como nosotros los bloggeros que andamos por aquí merodeando y matando nuestras penas en un par de cargadas y sencillas palabras? Ahora, después de verlo así tan filosófica y estúpidamente, me doy cuenta de que no he desperdiciado tanto mi vida como creo.
Hace rato estaba en la peatonal de mi apartamento jugando con mi perro, y lo veía perseguir a una hoja seca. Que gracia mi perro es un estúpido, creo que he tenido muchos perros pero este ha sido el más encantador de todos. Ahí está, esa es una buena razón para decir que no he desperdiciado mis apenas 17 años.
Ahora me siento viva y todo eso, mi perro es mi mesías...
Así que para todas las personas que estén por ahí perdidas por el mundo por favor compren un perro y háganle un favor al mundo.
Adiós me voy a comer una croqueta para perros =S

viernes, 22 de enero de 2010

Experiencia de Muerte

Hace poco me lleve un gran susto. Desperté en una habitación extraña y oscura con un suero. Me dije: -¿me robaron algún órgano? Luego me cercioré y estaba completa.

¡¡Mierda!! Fue sobredosis... La noche anterior me sentía mal así que tomé mis drogas y aparte algunas otras para dormir enseguida. No recuerdo más, solo se que me acosté en mi cama y desperté en una clínica alucinando arañas por todos lados.

Mi subconsciente recuerda luces, caras extrañas y nada más.
Espero no morir así...

domingo, 17 de enero de 2010

R.I.P

Una hoja acaba de caer con sutileza en el charco del olvido manchada por la estupidez humana.

Descansa en paz...

viernes, 15 de enero de 2010

Pensamientos vs. sueños

Es curioso cuantos sentimientos experimentamos a lo largo del día, cuantos cambios de humor y estado de ánimo. Tantos pensamientos contradictorios, cuantos deseos y esperanzas, cuantos sueños no realizados y cuanta realidad no soñada.
Me siento en medio de un espiral, sube y baja, me enreda y me desata, me ahorca y me devuelve la libertad. El cuerpo obedece a las órdenes del cerebro y la mente depende del corazón. Pensamos...
Pienso en terminar el día de una manera majestuosa, pienso brillar y estar alto. Pienso en alcanzar las estrellas y robar su fulgor, pienso y pienso.
Sueño lo mismo que he pensado y me pregunto si un pensamiento soñado o un sueño pensado son lo mismo. Creo que no, ¿por qué? no lo se.
Mis párpados se cierran y me entra el sueño. Brillare con el fulgor de las estrellas muy alto en mis sueños.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Así somos los dos

Manifestar mi odio por tus estúpidas acciones es en lo que me he centrado todo este día. Te he dicho a la cara que te aborrezco, que te repudio y que no quiero volver a verte. Pero he pasado todo el día junto a ti.

Puedo decirte que te amo ahora pero te detesto a la vez. Que difícil sobrellevar esta funesta situación en la cual tú eres un cuerpo sin corazón y yo un ser sin alma. Entre sarcasmos estúpidos te voy amando lentamente, tú también. Terminamos la noche entre suaves caricias y después de un momento nos volvemos a odiar.

Dormimos abrazados soñando asesinarnos. Desayunamos juntos escuchando ópera mientras a cada nota cantada nos lanzamos puñales. Nos tiramos cuchillos de faquir frente a frente mientras en nuestras miradas se esconde el amor. Nos inyectamos dardos venenosos mientras nos amamos en la suavidad de nuestras voces. Nos atamos de pies y manos para olvidar el odio y amarnos. Nos amamos para poder odiarnos.

El complemento perfecto conjugado en una misma receta. No hay amor más fuerte que el odio ni odio más fuerte que el amor. Somos los dos, individuos apasionados que luchamos por la vida como la perfecta simbiosis que somos. Dos cuerpos unidos por siempre gracias a un lazo invisible e imperceptible. Somos los dos un solo ser, un solo corazón, una sola alma, un solo cañón que dispara las bolas más pesadas y dañinas que el propio sol.

Así somos. Así somos los dos...

domingo, 29 de noviembre de 2009

Las cosas que odio de ti

1. Tus ironías
2. Tus miradas esquivas
3. Tu voz
4. Tus manos cuando me tocan
5. Tu cabello despeinado
6. Tu perfecta dentadura
7. Tus momentos de rabieta
8. Tu molesta risa burlona
9. Tus besos


....

Lo que odio de mi
10. Quererte tanto

sábado, 28 de noviembre de 2009

Mi mar

Nunca nadie me dijo que portarse mal traía consecuencias.

Estoy cansada de buscar lo imposible en los corazones ajenos. Estoy harta de tantas mentiras a mi alrededor. Estoy al borde de explotar, soy una bomba a punto de activarse y una vez empezado el conteo nadie podrá desconectarme.

La gente es tan idiota que no se da cuenta de las idioteces que dice. Los estruendosos estallidos dentro de mi mente me dicen que llegó el momento. Me miro al espejo, acomodo mi cabello y salgo. Doy cinco pasos fuera de mi pórtico y te veo llegar. No se que haces ahí parado, creí haberte dicho que te mueras, ¡¿Acaso no me oíste?! Creo que ahora te odio. No te me acerques que me das asco vil gusano inmundo, criatura abominable.

La noche penetra en mis pupilas y huyo. Me lanzo a correr desaforada por la avenida mientras tú me persigues. Corro lo más rápido posible pero tu maldita concepción de hombre hace que me alcances. Me tiro a llorar y llorar, ¿Por qué me haces llorar? ¿Por qué soy tan estúpida al llorar por ti?

Sigo mi camino sin rumbo hasta llegar a un parque en el que nunca había estado. Me quedo dormida ahí en medio del frío, la obscuridad y el miedo. Me refugio en mis miedos.

En la mañana corro hacia casa. Llego exhausta y tú estás allí. No te das por vencido...
Ya no quiero jugar al gato y el ratón así que te digo adiós. Cojo mis cosas y me voy. Voy al terminal y me subo en bus. Horas después me bajo en un pueblo que da a la playa. Busco un hostal donde pasar el día mientras pienso que hacer con mi vida.

He dejado todo por tu culpa, por tu molesta presencia. No pretendo regresar si sigues insistiendo y manipulando a mi familia para que me hagan volver.

Me acuesto en la hamaca del balcón. Mis últimos 50 dólares se fueron en los tres días que me hospedé. Ahora me encuentro en una playa desierta con mi mochila al hombro y una botella de agua por terminarse. El sol quema demasiado y desfallezco sobre la arena. Miro al mar, salvaje e indomable como solo él puede ser.

Pienso en mis últimos años de vida hasta hace poco cuando huí de casa. En mi mente se dibuja tu rostro. Te extraño pero más te odio por usarme con un pañuelo sucio. Cierro los ojos mientras una lágrima cae. Me pongo bien mi mochila y camino mar adentro.

Ya no puedo respirar. Dejo en blanco mi mente y siento que estoy preparada para morir. Solo esperaré...