viernes, 31 de julio de 2009

Música para parar el tiempo

Cuando las luces se habían apagado ya estaba en mi cama enredada entre mis sábanas mientras corría el viento helado. Esa noche hacía más frío de lo normal, unos 17 grados talvez. Los vecinos de al frente al parecer tenían una fiesta, estaban escuchando música a alto volumen y a cada momento gritaban como desaforados. Creo que ya estaban ebrios.

Cada vez que estaba a punto de dormirme ellos empezaban a gritar.Ya estaba hartada de la musiquita, de sus voces, de todo.

Decidí levantarme e ir a timbrarles para pedirles que se calmaran un poco. El reloj marcaba las 2 en punto de la madrugada. Me levanté, me puse el abrigo y las pantuflas, camine hasta el corredor, bajé las escaleras abrí la puerta y salí. Crucé la peatonal contando veinte pasos y toque su timbre tres veces hasta que uno de ellos se dignó a abrirme y le dije lo que acontecía, entonces accedieron y se tranquilizaron bastante.

Al regresar a mi casa se me ocurrió mirar el reloj otra vez y eran las dos, el segundero se movía pero aún eran las dos. Creí que era el sueño pero por si las dudas cogí mi móvil y vi la hora, eran las dos. Subí a mi habitación y el reloj de pared también marcaba las dos. Me asusté y no sabía que pasaba. Todos los segunderos se movían pero seguían siendo las dos y el reloj digital si marcaba los segundos.

Decidí llamar a mi hermano que está en la habitación de al lado y lo desperté con el miedo reflejado a flor de piel. Le dije lo que había pasado con los relojes, entonces el miró la hora. Eran las 2:30 y me preguntó por qué estaba despierta, le conté lo de los vecinos que por cierto ya se habían callado completamente.

Él me dijo que el día de ayer mientras yo estaba en la escuela ellos se había ido, un camión de mudanza se había llevado todas sus cosas y hasta se habían despedido de mi hermano. Me quedé callada sin saber que decir y me acoste en la cama de mi hermano.

Ambos nos despertamos a las 9:00 am y le pedí que fuésemos al frente a revisar, que yo estaba segura que estaban haciendo fiesta y que uno de ellos me había abierto la puerta. Llegamos al departamento intermedio que era el de ellos y todo estaba completamente vacío, las puertas todas abiertas. Sentí miedo, mucho miedo.

Desde ese día todas las madrugadas me despierto a las 2 de la madrugada y oigo música a bajo volumen que se extingue a las 2 y 30, luego de eso me vuelvo a dormir.

Nunca supe ni sabré lo que pasó. Ahora tenemos nuevos vecinos, son una pareja de recién casados y ella está embarazada. Les pregunté si por las noches no escuchan música o algo y me dicen que no, que todo es muy tranquilo.

Ya me he acostumbrado a despertarme a esa hora y siempre bajo a tomar un vaso de agua, siento que poco a poco la música se para más temprano, ayer fue a las 2 y 15...

martes, 14 de julio de 2009

No quiero más

Toda esta semana se me han ido las ganas de vivir por los suelos, la inspiracion barata desapareció en el cajón de las ofertas y el aliento desesperado de último minuto se transformó en un microsegundo inperseptible al alma que dependía de él. No le encuentro razón al seguir luchando si nunca en mi vida lo he hecho, será que algún día la suerte se me acaba... Pero la suerte no existe, ¿o si?

No tengo la menor idea de las cosas a mi alrededor, he entrado en un lapsus de locura frenética en el cual mi unico remidio es el metal. Me deprime cada cosa que veo, me deprime el viento que sopla, el rayo de luz que se cola por mi ventana y los sonidos que vienen del exterior; los carros, los transeúntes... Todo.

De repente suena el telefóno que estaba bajo el cojín del sofá y en la pantalla sale tu número. Eras tú, mi ángel salvador, mi sueño encantado, mi sapo convertido en príncipe, mi alegría. Tan solo el sonido de tu dulce voz bastó para apagar mis penas, llenando de color la estancia y perfumando el aire.

Gracias a tí hoy puedo respirar, gracias a tí hoy puedo ver la luz. Me haz dejado la herencia más hermosa: la felicidad y las maneras de llegar a ella. Jamás olvidaré todo lo que me haz enseñado y siempre estará presente en mí tu imagen anhelada, siempre...

No quiero más que el roce provocativo de tus suspiros tocando mi piel, no quiero más que tu presencia idolatrada, no quiero más.

Pd: Todos los días pienso en tí. Tú eras todo y tu recuerdo lo sigue siendo.

Te quiero...

martes, 23 de junio de 2009

Pau.... Hoy te visité

Ya son 55 días desde que te fuiste. Te suelo recordar cada noche y a veces lloro. No es que tenga pena de llorar pero la verdad no me gusta hacerlo. Simpre me dijiste que había que vivir y ser felices.

Hoy fui a visitarte, viajé tres horas en coche, falté a la escuela y me dio insolación. Estoy cansada, talvez duerma luego.
¡Oh!, lo olvidaba... Hoy también vi a tu mamá, me brindó un refresco, conversamos como una hora. Me contó que aun mantiene tu habitación y tus cosas, que cada día llora por tu adiós tan repentino. Me dijo que cada noche reza por ti y que espera que estes bien.

Los que te hicieron esto la están pagando ya. No sabes cuanto quería aquello.

El 25 del próximo mes es tu cumpleaños, ¿Qué quieres que hagamos? Estaba pensando en ir al parque de skate, Alex, Tommy y Anaí estarán allí y luego de tomar coke (amas la coke ¿cierto?) iremos al cinema, veremos la peli que tú quieras y terminaremos el día en las pump it up, ¿Qué te parece?

Extrañé mucho hablar contigo, pero hoy fue especial. Nunca me habías escuchado de manera tan callada, creo que te pasa algo. Pau te diré algo: te quiero mi amigo. Espero que estés bien.

Antes de ir a dormir (estoy muerta) te diré que me regañaron muy fuerte por haber faltado al colegio y haber ido a tu nuevo hogar. Estoy castigada :(

Bueno ahora si me voy. Tengo mucho sueño.
Adiós Pau, te quiero.

lunes, 22 de junio de 2009

La mejor noche de mi vida

Las cosas estaban mal.
Ciertamente el mejor momento de tu vida...

...[Aun no se que paso pero cuando me desperte en aquella esquina todo se veía tan borroso, pasó una camioneta arrojando restos de peces muertos, creo que era un puerto o algo así. De repente se hizo de noche, y entre la niebla y el viento salvaje envolviéndome dulce y aterradoramente, un pequeño botecito se acercó al muelle. Un tipo alto se bajó y se acercó a mí, era tan pálido como la blanca nieve y emanaba un olor tan fétido que tuve que tapar mi nariz. Me dijo que el tipo de la otra noche me había dejado después del momento y que había pasado tres días inconciente, que él me había alimentado.
Sentí una corriente escalofriante en todo mi cuerpo al ver su osamenta viva en vez de la carne recubriendolo. Tomó mi mano, yo estaba inmóvil... Me llevó hacia el oscuro y frío mar y una vez dentro del botecillo salimos a navegar sin rumbo. Después de un par de horas me arrojó al mar]...
El tipo del recolector de basura trataba de despertarme (de ahí la pestilencia) me tomaba de la mano tratando de levantarme. Me llevó dentro del carro, dijo que se llamaba Ernesto y que había estado casi media hora tratando de que yo reaccionara. Me había encontrado entre la basura llena de moscas y entre las ratas. Es verdad... noté que tenía la mordida de un animal.
De repente empezé a sentirem muy mal, se nubló nuevamente mi vista y sentí que me desmayaba...
Desperté en el hospital, el buen Ernesto me había llevado. Me dormí otra vez como por tres horas. Cuando desperté me veía a mi misma y a los médicos dándome electro choque, y Ernesto estaba a mi lado, resplandecía en un fulgor puro e infinito que iluminaba la sala de la manera más celestial que algún día pude haber imaginado.
Los médicos dieron la hora de mi muerte, 3:30 am para ser exactos.
Ernesto y yo salimos, pagamos la cuenta del hospital y fuimos en busca de "él", quería algunos de mis órganos de vuelta.
Sonaba aquella musiquita extraña y venía de un mini morris parqueado en la esquina. Ernesto y yo caminamos hacia ella, al verlo sentí miedo, mucho miedo, como nunca antes lo había sentido. Entonces él me dijo:
- Querida, querida mía, no sabes cuantas horas he esperado por tí. Metió la mano a su bolillo y -¡ooooooooooh noooooooooooooooooo!


¡Ay! Ya es tarde y aún no termino mi cuaderno de gestión, tengo tres lecciones para las que no he estudiado. Creo que dejaré este libro por aquí, lo continuaré mañana antes de dormir.
Que raro... un ambiente muy pesado es el que se ha apoderado de mi habitación.

domingo, 21 de junio de 2009

No estoy de acuerdo... ¡¿debería?!

Tenía todas las de ganar pero opté por todas las de perder. ¿Porqué los seres humanos somos tan inteligentemente estúpidos?
...
Siempre nos estamos haciendo problema por todo. Si no hay algo que reñir no es interesante, si todos están de acuerdo la gracia se pierde, si todos hacemos los mismo para qué lo hacemos.... Y si hay algo que reñir que por qué no nos llevamos bien, que si nadie está de acuerdo ¡qué problema de comunicación!, que si no hacemos lo mismo pues deberíamos hacerlo.
Quien nos entiende, ni Freud lo pudo saber, peor yo que ni me conozco bien.
... Y me pregunto, si esta es la problemática para una vida feliz (el de no estar de acuerdo) ¿por qué nos esforzamos tanto en estarlo? ¡Humanos tenemos que ser!... Inconformes de todo, inclusive de lo que estamos conformes, injustos con la justicia, malos con la bondad, infelices con la felicidad, felices con la infelicidad, solos con compañía, en compañia con la soledad, hambrientos de la nada y de la nada hambrientos.
En que momento en el proceso evolutivo la sociedad se volvió tan fregada... Es decir, era tan lindo cazar por tres horas y dormir el resto del día entre cómodas y calientes pielecitas acolchadas como la frazadita de la infancia. Entonces por qué tuvimos que terminar así.
Y ahora me estoy preguntando porque escribo sobre mi inconformidad con la inconformidad de la gente, volviéndome parte de la muchedumbre inconforme. ESTA BIEN, amo al mundo tal y como es, estoy conforme con todo lo que tengo y lo que no, pero hay algo con lo que no me siento bien y es qué ¡Esta conformidad maldita me hace setir tan inconforme conmigo misma! O sea, así es el mundo y esas personitas que andan por ahí preguntandose por qué (como yo) ya busquen algo mejor que hacer que aquí nada cambiará.
Bueno eso ha sido mi queja del día ante las inconformes inconformidades de la vida. Mejor me voy a dormir que mañana debo seguir con mis días, tratando de ser feliz...
Saludos a todos n_n

sábado, 20 de junio de 2009

Para un fantasma...

Creía hasta ayer que solo eran tonterías,
pensaba en aquellos días como felices,
en mi mente un recuerdo me entretenía
mientras la vida pintaba sus matices.

Era la mas grande mentira
que el mundo pudo crear,
decir que sin ti no hay vida
decir que con vida hay mal.

Recordados días aquellos,
oh añoranzas perdidas
me juraste amor eterno
mientras la luna veias.

Cinco años pasaron y la llama se extinguió
un huracán malvado con nosotros arrasó
un susurro nos sorprendió al alba
y en un segundo todo eso tan hermoso...
enterrado en la nada quedó.

Son ya casi las doce
y en la pared hay una sombra
que si eres tú, una costumbre
que si soy yo, pues ya no importa

Creía hasta ayer que solo eran tonterías,
pensaba en aquellos días como felices,
quien diría que era fatal la monotonía
y yo creía que eran normales los matices.




¡Que día...!
Pues como consecuencia me salió esto. Hace tiempo que no escribía, creo que estaba muerta.
Saludos a todos.